viernes, 7 de noviembre de 2014

realidad ardiendo

Lo siento,
casi tanto o más
que la primera vez.

Lo siento,
por haberte obligado a tanto
cuando no merecías nada.

Lo siento,
por hacerte cambiar.
Y porque ya no eres tú.

Lo siento.
Y sé que la culpa íntegra
es sólo mía.

Lo siento.
Lo siento de veras.
Ojalá algún día,
puedas perdonarme.

Y aunque te estaría eternamente agradecida,
sería peor que reconocer
que estas a punto de explotar.

Ojalá nada de esto nos viniese grande.
A las dos.
Y aunque pudiéramos llegar a ser uno otra vez,
sería peor que volver a pasar
por destapar todo.

Ojalá tuvieras cuanto te mereces,
sin una mente suicida.

Y aunque no te quieras
ni a ti misma
ni a mi, tranquila.
                                                                                 Compartimos la misma piel.
Ojalá supieras cuanto lo siento.
Y aunque ya es hora de que las cosas salgan bien,
sería peor darse cuenta
de que aún nos queda demasiado para lograr algo de equilibrio.


No hay comentarios:

Publicar un comentario