y todo cuanto suponga volver a creer en algo más que en un suicidio silencioso.
jueves, 18 de diciembre de 2014
✂
y todo cuanto suponga volver a creer en algo más que en un suicidio silencioso.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Gota a gota
No sé a que se debe este cambio tan repentino, pero estoy segura de lo que hago. Dudo que quiera volver atrás.
Y no. Basta.
Yo me desentiendo de todo. De ti y de mí.
martes, 25 de noviembre de 2014
breathless moments
contraria a todo lo anterior,
chocara contra todo lo que hay en mi cabeza.
(Que no es poco)
Me ardes demasiado.
Me cuestas muchísimo.
Me tienes esperando clemencia.
Y te tengo destruyéndome cada día un poco más.
(Que no es poco)
Es como si toda la impotencia guardada,
quisiera salir de golpe,
pero no tiene más vía de escape que unas simples letras.
(Que no es poco)
Quieres saberlo todo,
cuestionar cada principio,
y estar siempre en la parte más alta.
Y estoy harta.
Por todas las personas que te lanzan cuchillos pero luego te acusan de haberlos recibido.
Por todas las cosas que te dan la vida mientras a la vez te la quitan.
Por matarme.
Por ti.
Estamos apostando por una vida,
donde no haya cabida
para todos los momentos
que nos dejan sin aliento.
sábado, 15 de noviembre de 2014
Alfileres buscando globos.
La impotencia sabe hacer de las suyas,
quizás por eso estoy escribiendo esto.
Pero, no te preocupes, las cosas van a seguir tal cual están.
Yo hundiéndome más,
y tú empujándome hacía abajo.
por ponerme en el lado oscuro de todo.
Por no querer esperar,
por intentar volar demasiado alto,
por dejar las cosas a medias,
y por, al fin y al cabo, echar sal en la herida ya abierta.
Qué pena que el miedo nos impida hacer determinadas cosas,
dar pasos en falso,
seguir mintiendo.
Qué pena que sea más fácil obviar.
viernes, 7 de noviembre de 2014
realidad ardiendo
casi tanto o más
que la primera vez.
por haberte obligado a tanto
cuando no merecías nada.
por hacerte cambiar.
Y porque ya no eres tú.
Y sé que la culpa íntegra
es sólo mía.
Lo siento de veras.
puedas perdonarme.
sería peor que reconocer
que estas a punto de explotar.
A las dos.
sería peor que volver a pasar
por destapar todo.
sin una mente suicida.
ni a mi, tranquila.
domingo, 26 de octubre de 2014
xxx
Claro que amor,
no deja de ser una excusa
y tú otra.
Fue entonces cuando entendí
todas las canciones de amor
y porque se supone que la gente baila en pareja.
Entendí qué significa besar
y porque es la cosa más bonita del mundo.
Entendí, contigo, qué significa tener el corazón sin vida
y a pesar de ello sobrevivir.
Entendí como simplemente oír tu voz
y evocar un recuerdo
era el fin del mundo.
Y, al final,
las cosas han cambiado.
Tanto,
que me asustan.
Pero sin quererlo,
te has convertido en ese tipo de persona que cuando se va deja un precioso espacio para respirar.
Y quiero aprovecharlo. Entero. Cada rincón.
domingo, 12 de octubre de 2014
La palabra 'mamá' no es capicúa.
Lo cierto, es que no sé como empezar todo esto.
Como describirte,
como contarte (en tan pocas palabras)
lo importante que eres para mí.
Y créeme que siento no poder haber visto
a través de casi la misma pupila
todas las cosas que ahora te definen.
Me gustas tanto,
tanto,
que sé que no podría haber pedido nada mejor,
que poder celebrar otro cumpleaños más contigo.
Espero que no te importe,
cada vez que te despierto antes de tiempo,
cuando busco más abrazos de los necesarios
y las veces en las que me quedo sin saber qué decir.
Gracias por todo,
lo pasado,
el ahora
y el magnífico futuro que quiero tener contigo.
Gracias por reír,
por ser,
porque no hay nadie mejor que tú
para ser todo lo eres.
Pero, en especial,
gracias por hacer que cada parte de mi
sea una parte tuya
y, gracias, por poner en mí
todo lo que tu eres. (Y es fantástico)
Al final, esto hace rato que,
ya no me vale,
para expresar,
lo inexpresable.
Y, lo cierto, es que no sabría como acabar esto.
Así qué, concédeme el mejor de los regalos.
No dejes de cumplir años,
no dejes de cumplirnos,
no dejes de vivir.
No te vayas nunca,
mamá.
Te quiero.
Feliz cumpleaños.
domingo, 5 de octubre de 2014
Breve inciso.
Te quiero, por encima de todo
y por debajo de nada.
Te quiero por cada segundo,
cada palabra,
cada imagen,
cada parte de ti (puesta, de algún modo, en mi)
Te quiero cuando sabes que no llevas razón
y aun así te empeñas en creer que sí.
Te quiero por cada vez que lees
mi mente en el aire,
mi cuerpo en braille,
mi alegría en versos
y mi mundo (puesto, de algún modo, en ti)
Te quiero cuando me empiezas el día
y no sé si me lo acabas.
Te quiero, tanto, que ni yo misma
(me) encuentro sentido a esto.
Te quiero por ser mi verano,
mi otoño,
mi primavera
y mi frío (muy frío) invierno.
Te quiero, cuando me besas a destiempo
y me abrazas a medias.
Te quiero, por deshacerme
y por no intentar reconstruirme.
Pero, sobre todo, me quiero por escribir estas cosas en el momento correcto y dejar que vean la luz cuando no encajan en ningún contexto.
viernes, 3 de octubre de 2014
frailness
Qué bonito nombre tienes.
Quizás por ello me calaste tan hondo.
Eres tan sumamente perfecta,
que no me importa,
para nada,
todo el mal que me causas.
Apareciste sin avisar
y aunque en un principio no te quería conmigo
he aprendido
que si ahora te fueras,
ya no sabría ser.
Escribirte no tiene ningún sentido,
no logro encontrar explicación válida.
(Salvo la suerte de ser,
terriblemente frágil.)
Es todo tan irónico,
sarcástico
e increíble, que de verdad no entiendo
como nadie
quiera
salvarme
de
ti.
jueves, 2 de octubre de 2014
Tocando el cielo con los dedos.
Vagar por mi misma,
nunca fue tan divertido.
Tocar la campana más bella,
hacerla sonar.
Escuchar todo lo que expulsa
y sentirme libre.
Sé que el agua está libre de cargas,
que no tiene que salir.
Pero hay cosas mucho peores,
como vivir estando muerto.
(O morir sin saber vivir)
Vagar por mi misma,
aún sabiendo que me estoy p e r d i e n d o (y de verdad que lo intento, pero no me encuentro)
nunca fue tan reconfortante.
Buscar la manera de seguir
y tropezarte.
Creer que estas mejor
y volver a engañarte.
Sé que el infierno arde para todos,
martes, 30 de septiembre de 2014
sólo sean delirios
de alguien que clama paz para sí misma.
Me duele la cabeza de pensar tanto
y exteriorizar tan poco.
Me estoy ahogando
en el propio aire que respiro.
El espejo sabe mentir
casi tan bien,
como nuestra propia mente.
El filo se clava
casi de manera exacta,
a cada palabra mal asimilada.
Tu entorno se desmorona
casi tan rápido
como tu propio mundo interior.
Acabas hasta el cuello,
pero lo que en un principio da resultado,
ahora no te vale para nada.
Y qué verdad la que te oigo pronunciar,
querido reflejo,
esa de que cuando mejor te ven los demás
es cuando peor estás.
Espero que algún día,
puedas perdonarme.
Te juro que nada de esto,
salió como lo planeamos.
Sé que hacerte creer,
que todo esto va acabar pronto
es una soberana tontería.
Pero, joder, actuemos antes
de que se levante el telón.
Peor que cualquier adicción,
casi tan peligroso como aquel,
que sabiendo que algo es malo,
lo sigue haciendo.
No puedo compararte, querido reflejo,
aquello que era,
lo que ahora se supone que soy
y lo que algún día seré.
Confío tanto en que todo esto tiene un final.
Creo tanto en los miles de testimonios.
Pero a la mierda todos los textos,
que intentan hacerte creer que eras buena
simplemente por ser como eres.
La esperanza es lo último que se pierde, sí.
El problema es que yo, ya estoy perdida.
Y no sé volver, sola a casa.
lunes, 29 de septiembre de 2014
porque la resaca de la semana anterior
se hace más dura de recordar
y no escapa a la imaginación.
Odio los lunes,
porque cuando casi soy
vienes tú,
y me deshaces.
Odio los lunes,
porque no sé quererme
y ya no estas
para hacerlo por mi.
Odio los lunes,
porque pasa el tiempo
y te vas desvaneciendo.
Odio los lunes,
porque el reflejo del espejo
sigue siendo demasiado cruel
si no hay nadie que me sujete de fondo.
Odio los lunes,
porque hoy ya es martes
y soy consciente
de que ya no sé vivir sin ti.