domingo, 22 de marzo de 2015

Awesome

Eres la del espejo.
Y no hay vuelta de hoja,
aunque tu ya estés con media página doblada.

Te conoces.
Y a veces no sé si eso te gusta.

Odias que no entiendan,
que cuanto mas vacía te sientes, 
es cuando mejor estás. 
Y que no hablas de sentimientos.
Y no hablas de ellos porque en ese terreno resbalas.

Te queda mejor la raya del ojo desgastada (como tu garganta)
y tu pelo detesta la humedad.
Te gusta lo básico y simple.
Un vaquero ajustado ojalá holgado y cualquier camiseta.

Mientras muchos días sólo marcas caminos sólo porque ya te los sabes, 
muy pocos te miras y te reconoces.
Y entonces vuelves a la vida, 
como la flor que se pasa todo el invierno apagada para sólo salir una semana al sol.

¿No ves a todo el mundo gritándote?

Después vuelve la oscuridad. 
Espera, ahora la oscuridad es azul. Azul otra jodida vez.
Y te estás cansando.
Es la etapa que toca ahora.
Tranquila, ya sabes de que va este juego.

A lo mejor se te nota más de la cuenta, 
quizás la buena actriz flaquea en todos sus bandos.

Y pensándolo bien, 
estás deseando explotar.
No te quejes.

  Qué frío.
¿               ?

domingo, 1 de marzo de 2015

He incumplido el trato.

Ella era algo así
como el primer día de verano
queriendo parecer interminable.

Era cualquier desdén,
retorcido y arrugado,
como una camisa seca y limpia,
pero sin planchar.

Pasaba, 
bien escondida,
por musa de todas las artes
y su melodía retumbaba en cualquier ventana.

En mi sótano de malos tragos, 
donde aún hay sitio para más,
ella a veces se inunda
y muchas desborda.

Cual presencia divina,
ella mucho mas creíble y fundamentada, 
omnipresente como ninguna
y con más adeptos que nadie cada día.

Ella era aquel rayo de luz,
que te ilumina,
y te corta,
siempre profana.
Endereza toda curva,
aunque te queme,
pero menos mal.

Es la prenda de ropa que,
antes de iba justa,
y ahora holgada. 
Podrías parecer un acordeón.

Hace de tu cuerpo tu propio lienzo,
miradas que relamen tus costillas,
tallos de plantas que se enredan,
y me pinchan la piel.

Marco tres líneas.
Una.
Dos.
Tres.
Los fantasmas se escabullen por los cortes. 

"Siempre es levemente siniestro volver a lugares que han sido testigos de un instante de perfección."

Cómo se esconde un secreto si lo llevas escrito por todo el cuerpo.