Claro que amor,
no deja de ser una excusa
y tú otra.
Fue entonces cuando entendí
todas las canciones de amor
y porque se supone que la gente baila en pareja.
Entendí qué significa besar
y porque es la cosa más bonita del mundo.
Entendí, contigo, qué significa tener el corazón sin vida
y a pesar de ello sobrevivir.
Entendí como simplemente oír tu voz
y evocar un recuerdo
era el fin del mundo.
Y, al final,
las cosas han cambiado.
Tanto,
que me asustan.
Pero sin quererlo,
te has convertido en ese tipo de persona que cuando se va deja un precioso espacio para respirar.
Y quiero aprovecharlo. Entero. Cada rincón.