domingo, 26 de octubre de 2014

xxx

Egoísmo es amor.

Claro que amor,
no deja de ser una excusa
y tú otra.

Fue entonces cuando entendí
todas las canciones de amor
y porque se supone que la gente baila en pareja.

Entendí qué significa besar
y porque es la cosa más bonita del mundo.

Entendí, contigo, qué significa tener el corazón sin vida
y a pesar de ello sobrevivir.

Entendí como simplemente oír tu voz
y evocar un recuerdo
era el fin del mundo.

Y, al final,
las cosas han cambiado.
Tanto,
que me asustan.

Pero sin quererlo,
te has convertido en ese tipo de persona que cuando se va deja un precioso espacio para respirar.

Y quiero aprovecharlo. Entero. Cada rincón.

Aunque ahora todavía me esté ahogando.

domingo, 12 de octubre de 2014

La palabra 'mamá' no es capicúa.

Lo cierto, es que no sé como empezar todo esto.

Como describirte,
como contarte (en tan pocas palabras)
lo importante que eres para mí.

Y créeme que siento no poder haber visto
a través de casi la misma pupila
todas las cosas que ahora te definen.

Me gustas tanto,
tanto,
que sé que no podría haber pedido nada mejor,
que poder celebrar otro cumpleaños más contigo.

Espero que no te importe,
cada vez que te despierto antes de tiempo,
cuando busco más abrazos de los necesarios
y las veces en las que me quedo sin saber qué decir.

Gracias por todo,
lo pasado,
el ahora
y el magnífico futuro que quiero tener contigo.

Gracias por reír,
por ser,
porque no hay nadie mejor que tú
para ser todo lo eres.

Pero, en especial,
gracias por hacer que cada parte de mi
sea una parte tuya
y, gracias, por poner en mí
todo lo que tu eres. (Y es fantástico)

Al final, esto hace rato que,
ya no me vale,
para expresar,
lo inexpresable.

Y, lo cierto, es que no sabría como acabar esto.
Así qué, concédeme el mejor de los regalos.
No dejes de cumplir años,
no dejes de cumplirnos,
no dejes de vivir.

No te vayas nunca,
mamá.

Te quiero.
Feliz cumpleaños.

domingo, 5 de octubre de 2014

Breve inciso.

Te quiero, por encima de todo
y por debajo de nada.

Te quiero por cada segundo,
cada palabra,
cada imagen,
cada parte de ti (puesta, de algún modo, en mi)

Te quiero cuando sabes que no llevas razón
y aun así te empeñas en creer que sí.

Te quiero por cada vez que lees
mi mente en el aire,
mi cuerpo en braille,
mi alegría en versos
y mi mundo (puesto, de algún modo, en ti)

Te quiero cuando me empiezas el día
y no sé si me lo acabas.

Te quiero, tanto, que ni yo misma
(me) encuentro sentido a esto.

Te quiero por ser mi verano,
mi otoño,
mi primavera
y mi frío (muy frío) invierno.

Te quiero, cuando me besas a destiempo
y me abrazas a medias.

Te quiero, por deshacerme
y por no intentar reconstruirme.

Pero, sobre todo, me quiero por escribir estas cosas en el momento correcto y dejar que vean la luz cuando no encajan en ningún contexto.

viernes, 3 de octubre de 2014

frailness

A mi amada fragilidad:

Qué bonito nombre tienes.
Quizás por ello me calaste tan hondo.

Eres tan sumamente perfecta,
que no me importa,
para nada,
todo el mal que me causas.

Apareciste sin avisar
y aunque en un principio no te quería conmigo
he aprendido
que si ahora te fueras,
ya no sabría ser.

Escribirte no tiene ningún sentido,
no logro encontrar explicación válida.
(Salvo la suerte de ser,
terriblemente frágil.)

Es todo tan irónico,
sarcástico
e increíble, que de verdad no entiendo
como nadie
quiera
salvarme
de
ti.                                                      (Aunque mejor que no lo hagan. No hasta que no te logre por completo.)


Querida fragilidad,
gracias por hacerme
tan sumamente fuerte.



jueves, 2 de octubre de 2014

Tocando el cielo con los dedos.


Vagar por mi misma,
nunca fue tan divertido.

Tocar la campana más bella,
hacerla sonar.
Escuchar todo lo que expulsa
y sentirme libre.

Sé que el agua está libre de cargas,
que no tiene que salir.
Pero hay cosas mucho peores,
como vivir estando muerto.
                                            (O morir sin saber vivir)

Vagar por mi misma,
aún sabiendo que me estoy p   e   r   d   i   e   n   d   o      (y de verdad que lo intento, pero no me encuentro)
nunca fue tan reconfortante.

Buscar la manera de seguir
y tropezarte.
Creer que estas mejor
y volver a engañarte.

Sé que el infierno arde para todos,
que nadie queda impune.                                              (Así que nos veremos allí)

Vagar por mi misma,
mientras sé que me estoy consumiendo
nunca fue tan gratificante.