miércoles, 21 de enero de 2015
Hoy, amor mío, he soñado que volvías.
A cada paso,
según te acercabas,
notaba como se me aceleraba el pulso
y me costaba respirar.
Con cada mirada,
no podía evitar recordar
todas las razones
por las que nos fuimos.
Tu querías éxito
y yo cambios.
Entonces,
cuanto más cerca me tenías,
más fuerte pronunciabas
que habías venido a buscarme.
Y, resulta,
que ahora tus ojos son castaños
y tu pelo también.
Resulta,
que el resultado de tanto tiempo
es la tendencia a desconocer
absolutamente todo.
Hoy, amor mío, he soñado que volvías.
Te acercabas,
y me besabas.
Sólo una vez,
y creo recordar que ni siquiera en los labios.
No sé,
cuantas veces,
he querido cambiar las cosas,
poner todo en su sitio.
Y,
si no ha salido bien,
al menos el puzzle empieza a cobrar sentido
dentro de mi cabeza.
Hoy, amor no mío, he soñado que volvías.
V-o-l-v-í-a-s
Y entonces, conscientemente, me he despertado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario