domingo, 9 de agosto de 2015

Tres, como un triángulo.

Y ojalá Noruega algún invierno,
porque ya es hora de que el frío queme
y me arda todo,
contigo.

No sabría,
escoger,
el color que marque todo
y a la vez nada.

Te tengo preso del miedo,
del caos,
pero estamos más cerca.

Tres. Sólo tres.
No lo pondré todo patas arriba otra vez, de verdad.

Y de tantas,
pero también de pocas,
yo creo que ya se me nota.

Me estoy cosiendo,
a mi misma,
con un hilo.

Y cuando llegue a la parte más baja,
y faltan tres,
me dejará.
Y eso es lo que quiero.

Pero tengo miedo,
porque serán esos tres,
como sea,
y entonces querré más.

Sabré entonces que no tengo salida.
Salvo salir de aquí.
Yo sola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario